| Observación de fauna salvaje en los viajes: consejos y comentarios |
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Uno de los motivos por los que muchas personas se inscriben en nuestros viajes es la posibilidad de observar, tan de cerca como sea posible, la fauna salvaje. La experiencia de todos estos años guiando grupos reducidos a lugares tan diferentes como Canadá, Sudáfrica o Alaska, está en la raíz de estas líneas.
En primer lugar, una obviedad: los animales son salvajes. Esto implica que tienen comportamientos inesperados, poco previsibles. Por lo tanto, pueden resultar peligrosos, incluso si no tienen el deseo de atacar. Eso incluye a los herbívoros y a cualquiera otra especie, por simpática que resulte. Por ejemplo, los osos negros son herbívoros, además, son más pequeños que los grizzlis o pardos. Dicho de una manera simpática, son muy “monos”... mucha gente se les acerca, los quiere tocar, acariciar... de manera que al final del año, hay más accidentes con osos negros que con los otros, percibidos como peligrosos. Otro caso: los bisontes, parecen inofensivos, desprenden calma. Y en cambio, éste es el animal que mata o hiere a más personas en el parque nacional de Yellowstone, por poner un ejemplo. Todo esto, sin dejar de mencionar a las hembras de muchos “inocentes” herbívoros como por ejemplo los ciervos, que no dejan que nadie se acerque a sus crías o “bambis”. En resumen, el animal salvaje no tiene nada que ver con el muñeco de terciopelo de nuestros hijos o sobrinos...
En segundo lugar, es preciso mantener una distancia con los animales salvajes. Es preciso respetar su medio, evitando molestarlos, a fin de cuentas estamos en “su casa”. Los podremos ver de cerca si ellos deciden acercarse. Por ejemplo, en el caso de las ballenas, hay establecida un reglamentación que obliga a nuestros colaboradores a no acercarse más allá de los 100 metros... o a 400 metros, en el caso de las belugas o las ballenas azules del San Lorenzo (Quebec), debido a que se encuentran en peligro de extinción. En muchos parques, no se puede salir de las pistas, y ni soñar con bajar del vehículo, bajo riesgo de ser expulsado. Si encontráis un animal salvaje fuera de los límites de un parque o área protegida, nuestro consejo es no bajar nunca del vehículo. Si vais con un guía, seguís a rajatabla sus instrucciones. No nos podemos hacer responsables de comportamientos distintos de los que indica el guía o a las normas de los parques y reservas de fauna.
Permitidnos una comparación: ir a ver fauna salvaje es como ir a un partido de fútbol a un gran estadio. A veces te toca un asiento muy lejos del terreno de juego, o demasiado cerca. En otras ocasiones, no puede verse suficiente bien la jugada o el gol. Incluso, a veces el partido acaba sin goles. Por la televisión, todo se ve perfecto. Repiten las jugadas. Despacio, desde diversos ángulos. Pero no hay nada como la emoción dentro del estadio, el griterío, el ambiente, las colas para llegar, el frío o el calor, los comentarios entre los seguidores... Si queréis ver bien la fauna salvaje, no os mováis de casa, en la televisión programan unos documentales excelentes. Ahora bien, si no os importa levantaros temprano, si estáis dispuestos a liaros en una manta por el frío que hace en el Parque Kruger de madrugada (o navegando por el estrecho de Johnston en Canadá), si queréis sentir la emoción de ver un leopardo escondido entre los matorrales, pacientemente esperando un precioso y delicado impala despistado, si queréis tener la oportunidad de escuchar el respirar de las orcas, o ver a lo lejos como un hambriento grizzly arranca la piel a un salmón acabado de pescar, después de múltiples y múltiples intentos... os gustará la observación de la fauna salvaje... si tenéis la suerte de encontrarla.
Como nos decía este verano pasado Jim, experimentadísimo capitán del Gikumi, en Telegraph Cove, “nosotros sólo garantizamos poder ver paisaje, montañas, árboles, cielos maravillosos. Si somos afortunados, además veremos orcas y ballenas”. Aquel mismo día, las orcas pasaron bajo nuestro barco, gracias a su increíble maestría y conocimiento de los cetáceos. Y al bajar del barco, el capitán añadió: “Hoy hemos tenido suerte, hemos sido muy afortunados”. No se trataba de falsa modestia, sino de sabias palabras de quién tantas veces ha vuelto habiendo visto un fabuloso paisaje...
¿Qué hacemos para poder llegar en ver la fauna salvaje, desde tan cerca como sea posible? Dos cosas. La primera, trabajar con los mejores especialistas, con las empresas de mayor prestigio, las que llevan más tiempo realizando este trabajo que les apasiona, que aman a los animales, y que por lo tanto, los conocen. Jeremy en el Kruger, Greg en Kuthzemateen... todos ellos se dedican exclusivamente al trabajo de llevaros hasta los lugares donde ellos creen que podréis observar los animales. La segunda condición para tener muchas posibilidades de ver fauna es el tiempo. Intentamos que las salidas duren tanto como sea posible. A más tiempo tengamos a nuestra disposición, más opciones tendrá nuestro experimentado guía de llevarnos hasta nuestro objetivo. Tal vez os parecerán obviedades, pero en Agama las tenemos por norma.
Y un último consejo: antes que la cámara de fotos o de vídeo, llevar unos buenos prismáticos. Arriba
VIAjES para lA observación de fauna salvaje
Viajes en grupo con guía AGAMA
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15 días en el oeste de Canadá, desde los Parques Nacionales de las Montañas Rocosas a la costa del Pacífico.
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9 días, una selección de los paisajes y actividades más espectaculares de Alaska.
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13 días, para descubrir la región central de Alaska: Denali, península de Kenai, Katmai...
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16 días en 3 entornos naturales totalmente distintos, todo en Sudáfrica.
Parques Nacionales de Namibia
13 días en Namibia, descubriendo sus parques nacionales, alojamiento en bungalows.
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Namibia, Botswana y Cataratas Victoria
20 días para un completo viaje por Namibia, Botswana y Cataratas Victoria.
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Viajes con guía local
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Entre 4 y 7 días, alojamiento en bungalows dentro del parque, safaris de madrugada y al atardecer.
Sudáfrica: safaris en el Kalahari
6 días de safari, fauna en zona desértica: leones, óryx, suricatos... experto guía local.
Namibia: Parques Nacionales
12 días en Namibia, descubriendo sus parques nacionales, alojamiento en bungalows.
Botswana: delta del Okavango, Chobe y Cataratas Victoria
11 días en Botswana, visitando los parques nacionales en avioneta, alojamiento en lodge deluxe.
Canadá : Observación de Osos Polares en Churchill
6 días, incluye salidas en vehículo especial y tour en helicóptero
Viajes a su Aire
Canadá Oeste: Fly & Drive
Itinerarios con alojamiento, coche de alquiler y actividades, entre 8 y 18 días
Este de Canadá: Quebec
Desde Montreal, entre 9 y 16 dias
Expediciones Polares
Antártida
Península Antártica, Mar de Weddell, Circulo Polar
Ártico
Groenlandia, Svalbard y Islas Lofoten
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