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el oeste americano - far west - información para viajes |
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Este documento se ha redactado como dossier del viaje "Grandes Mitos del Oeste Americano", por parte de Francesc Nolla, que ha diseñado éste y otros itinerarios por esta vasta región de los Estados Unidos. En estos momentos, creemos que puede servir para otras de las grandes rutas que ha seguido organizando y guiando, y porqué no, para cualquier persona con interés por el oeste americano.
grupos humAnos - personajes Los mitos tienen siempre sus héroes o protagonistas. En su carácter se reflejan una serie de virtudes o defectos que ayudan a comprender el mito. Vamos, pues, a tener en cuenta algunos detalles de las vidas de estos personajes que nos darán mucha información del mito y la historia que se cuenta a través de ellos. Buffalo Bill En realidad se llamaba William Frederick Cody. De la importancia que este personaje adquirió en vida ya es una muestra el hecho de que existen incluso ciudades que llevan su nombre. Nació en el este, pero emigró hacia el oeste muy joven. Realizó muchos trabajos, como trabajar en el Pony Express (uno de los primeros sistemas de “correo urgente” implantados en los Estados Unidos), hasta que la compañía del ferrocarril le contrató para matar bisontes. Los mataban para alimentar a los trabajadores del ferrocarril y por su piel y su lengua, pero, sobretodo, para exterminar a estos animales que alimentaban a los indios, el principal obstáculo al avance de la “civilización”. El nombre por el cual es conocido, Buffalo Bill, le fue dado en esta época, cuando (parece ser) se convirtió en el mejor de los cazadores de bisontes, es decir, el que consiguió matar a más. Es necesario mencionar que, sin que se pueda decir que matar bisontes esté exento de peligro, sus fusiles les permitían mantener una distancia prudencial respecto a la manada. Con el tiempo, su vida fue mitificada. El hecho es que no participó en tantas batallas y duelos como se ha llegado a contar. Pero si fue un verdadero genio al descubrir el potencial que tenía toda esta mitificación del oeste, desde el punto de vista comercial. Creó su circo, con el espectáculo sobre el “salvaje oeste”, precursor de muchas películas. Viajó por el mundo entero durante muchos años. Mantuvo una relación de respeto con los indios e invitó a participar en su espectáculo a muchos de sus antiguos enemigos (como Tatanka Aiatanka, ¡el más conocido de todos!).
Se han escrito muchos libros sobre este personaje, que le han convertido en un héroe: es el soldado valiente que sacrifica su propia vida en nombre de los valores de la civilización. En general, es venerado y, de la misma forma que Buffalo Bill, no son pocas las ciudades, condados y pueblos que llevan su nombre. Simboliza a todos aquellos que cayeron en la lucha contra los “salvajes”, una lucha desigual e incomprendida por los dirigentes de Washington. Parece ser que Custer fue un ambicioso militar, que había sido el último de su promoción en West Point. En términos militares, se considera su ataque al campamento Lakota como una acción casi suicida, que tenía escasísimos números de tener éxito. Se puede afirmar que no supo valorar a quien estaba atacando, porque no hubiera arriesgado su vida y la de sus soldados, y aún menos, la de sus dos hermanos que también murieron en el ataque. Su derrota tuvo en efecto similar al de Pearl Harbour: se dispusieron todos los recursos para acabar con los indios y los acontecimientos se aceleraron. La represión tuvo, a partir de aquel momento, una justificación frente a la opinión pública norteamericana. El mito de Custer tiene varios motivos para existir. La catalizadora de esta mitificación fue su mujer, que no cesó de escribir artículos a periódicos y libros, exaltando a su marido. Nadie lo puso en duda, y, hasta hace poco tiempo, al lugar donde ocurrió la batalla del Little Big Horn, se le llamaba “el campo de batalla de Custer”, y en los libros de texto de los escolares americanos se podía leer todo aquello referente a la “masacre de Little Big Horn”. Para adentrarse en el mito, nada mejor que ver un clásico del cine, el film “Murieron con las botas puestas”. Chief Joseph Él representa, junto al famoso jefe Seattle, el mito del “buen salvaje”. El indio que respeta sus valores tradicionales (la naturaleza, la sabiduría ancestral, etc.) y, al mismo tiempo, es un “pacifista” que acepta la inevitable llegada de la civilización. En realidad, fue un excelente líder militar, que consiguió esquivar a todo el ejército americano, en su huida hacia Canadá. Su rendición es el final de una de las últimas revueltas. Vivió en la reserva el resto de su vida, como muchos otros caudillos indígenas (por ejemplo Plenty Coups, Makpia Luta “Nube Roja” o Gerónimo). Jedediah Smith Su diario, publicado 150 años después de su muerte, acabó de convertirle en el más famosos de los tramperos. Entre 1824 (posiblemente antes) y 1831 (fecha de su muerte a manos de los Comanches), realizó toda una serie de épicos viajes por las Rocosas y el desierto del Mohave. Si la palabra aventura tiene algún sentido, él es realmente un ejemplo de ello. La más famosa de sus proezas fue la travesía del Grand Bassin y las Rocosas (desde California, por Nevada y Utah, rodeando el Gran Lago Salado y llegando al actual Wyoming). Él y dos tramperos más lo consiguieron en 32 días, a pie (llegaban a caminar 40 millas diarias), y, casi, sin alimentos. Fueron continuamente atacados por varias bandas de indios, a quienes siempre lograron despistar. Smith incluso estuvo a punto de ahogarse al pasar un río. Uno de sus compañeros cayó extenuado, afortunadamente tres millas más lejos, encontraron agua y volvieron para salvarle. En otras expediciones, fue repetidamente detenido y acusado de espionaje, pero siempre consiguió escapar de la cárcel, en una ocasión llevándose mulas y caballos. En 1830, había hecho fortuna y decidió retirarse. Pero un año después, aburrido, volvió a la aventura, y encontró la muerte. Queremos citar un breve fragmento extraído de una carta que envió a su hermano, la Nochebuena de 1829: “Tal vez es, que tengo la capacidad de ayudar a aquellos que lo necesitan, la razón por la que me enfrento a cualquier peligro. Es por eso que atravieso montañas cubiertas de nieve eterna, llanuras arenosas en pleno verano, sediento... y me aíslo del bienestar de la sociedad”. ¡He aquí alguien que seguramente merece ser mitificado!. Lewis y Clark Representan a los exploradores oficiales, una especie de Neil Amstrong (primer hombre que pisó la Luna) del siglo XIX. Su viaje estuvo lleno de toda clase de acontecimientos, de batallas, de descubrimientos... pero lo que les convirtió en un mito fue que los dos hicieron todo el viaje en nombre del gobierno americano. Con ellos viajaba la joven nación, para descubrir el territorio que, desde su punto de vista, les estaba destinado, donde ahora viven los americanos. Sin este primer paso, nada habría sido posible y ellos tuvieron el honor de hacerlo. LAS RESERVAS Cada reserva tiene su propia historia. De todas maneras, se pueden encontrar una serie de características comunes en lo que ha ido sucediendo a cada uno de estos microcosmos, relacionado con la presión continua que ha ejercido el gobierno y la sociedad americana. Este es un resumen, modelo de la evolución de la situación en las reservas, desde su creación, tal como las conocemos, a finales del siglo XIX. Dawes y Allotment Act Estas son la principales leyes promulgadas por el Congreso de los Estados Unidos (entre 1890 y 1909), en lo que respecta al reparto de tierras de las reservas a la población no india. En resumen, estas leyes abren las reservas a la colonización. El proceso fue, esquemáticamente, el siguiente: se decidió dar una parcela a cada indio, para que se dedicara a la agricultura, y así, con el tiempo, se convirtiera en un ciudadano “normal” de los Estados Unidos. Pero una vez repartidas las parcelas, se dieron cuenta que “sobraban” tierras. Estas fueron vendidas a colonos blancos por muy bajo precio. Algunas reservas quedaron inundadas de colonos, hasta el punto que algunos condados dejaron de ser, según la visión del gobierno federal, territorio de reserva.
Se consideró necesario introducir a los indios en la civilización. Así pues, se empezó a mandar a los niños indios, con, o sin, el permiso de sus padres, a escuelas-internados, que en la mayoría de los casos, estaban situadas a cientos de kilómetros de las reservas. A estos niños se les prohibía hablar su idioma (les ponían jabón en la boca, si lo hacían) ni hacer nada que estuviera relacionado con su cultura. Se les enseñaba todo lo que se creía les era necesario saber del mundo de los blancos. Este sistema siguió funcionando hasta los años treinta, en los que se empezaron a construir escuelas dentro de los límites de las reservas. Sin embargo, las escuelas-internados no desaparecieron del todo hasta los años setenta. Los niños que fueron a estas lejanas escuelas desde principios del siglo (la más famosa, Carlisle, estaba en Pennsylvania) fueron gente muy bien preparada, desde un punto de vista académico, pero tenían graves problemas de adaptación social al regresar a la reserva. Habían perdido su idioma y los vínculos con la familia. De alguna manera, se puede afirmar que: estas personas se habían convertido en huérfanos con título de bachillerato. Cuando se casaron y tuvieron hijos, no disponían de los “conocimientos” básicos para educarles, y se inició un proceso de desestructuración familiar, que hoy está muy arraigada en la mayoría de las reservas. Prohibición religiosa Desde principios de siglo hasta finales de los setenta, las prácticas religiosas de los indios de las praderas fueron prohibidas. Todo el sistema de ceremonias de iniciación y, por lo tanto, de conocimiento sagrado, quedó cortado. Gran parte del conocimiento tradicional se perdió o se mantuvo en círculos reducidos, hecho que mantuvo a la población india “analfabeta” respecto a lo que habían sido los valores de su cultura. El regreso a las tradiciones y ceremonias sigue siendo, en la actualidad, un camino de redescubrimiento, en muchos casos. Los buenos años Se refieren a los años veinte y treinta, incluso hasta los cuarenta. Las reservas quedaron como zonas aisladas. Se prohibió la religión tradicional, se llevaron los niños a lejanas escuelas, pero no tenían la impresión de que su vida hubiera cambiado en exceso. De alguna manera, aún no sufrían las consecuencias de estos hechos y, en cambio, se beneficiaban un poco del mundo de los blancos. Tenían más y mejores medicinas, había trabajo, paz (no sólo con los blancos, sino con el resto de las tribus), y solían vivir en comunidades aisladas, donde la vida transcurría con tranquilidad. Cultivaban pequeños huertos, recogían los frutos de los bosques, cazaban y, de vez en cuando, iban a los ranchos de los blancos a buscar trabajo, que les permitía acceder a los dólares suficientes para comprar los bienes del exterior que les eran necesarios. Hoy, son muchos los que recuerdan esta época con nostalgia. Todo esto nos indica un hecho importantísimo para entender la vida en las reservas indias: en los años veinte, estaban peor que antes de entrar en las reservas, pero mejor que en los cincuenta; y en los cincuenta, estaban mejor que en los setenta. La presión del gobierno americano no acabó con el final de las guerras indias, como se tiende a creer. Indian Reorganisation Act (1934) Esta ley es fundamental, por cuanto destruye el sistema tradicional de caudillos, convirtiendo las reservas en mini estados, réplica del modelo occidental (con constitución, parlamento, división de poderes, etc.). La primera consecuencia de la aplicación de este sistema es la certificación que el poder ha pasado de las familias tradicionales (full bloods) a los mestizos (que conocen mejor los mecanismos de funcionamiento de la sociedad blanca). No son pocos, los que reclaman el regreso al sistema de gobierno tradicional, y, todos, parecen estar de acuerdo en que el sistema actual no se adapta ni a sus necesidades ni a su cultura. Termination Act (50’s) A mediados del siglo XX, durante el gobierno de Eisenhower, se creyó que los indios ya estaban lo suficientemente preparados para introducirse en la sociedad americana, solamente era necesario abrirles paso. Se promulgó una ley para favorecer que cualquier indio estuviera dispuesto a dejar la reserva (se le pagaba el transporte hacia una ciudad, el alquiler de un piso durante algunos meses y se le ofrecía un trabajo). Miles de indios abandonaron las reservas, algunas incluso fueron eliminadas. Esta emigración es el origen de los guetos indios en las grandes ciudades (Minneapolis, Denver, Los Angeles…). El fracaso fue considerable. Se quedaban sin dinero casi inmediatamente y los trabajos no les duraban demasiado. Muchos volvieron a la reserva endeudados. Otros se quedaron para siempre en las grandes ciudades, aún más alejados de su tierra y su cultura. Grandes obras de infraestructura Paralelamente a la Termination Act, se realizaron monumentales obras (construcción de grandes infraestructuras) que afectaron a varias reservas. Una gran autopista por aquí, una nueva presa por allá..., el hecho es que a muchas comunidades se las obligó a trasladarse. En definitiva, se terminó con la vida de las comunidades aisladas, vinculadas a la tierra y que conservaban gran parte de su cultura. Fue en ese momento, cuando el alcoholismo empezó a tener unos efectos devastadores entre la población india. Los hijos de aquellos que habían sido enviados a los internados (muchos de ellos sufrieron un sistema parecido), ya no tenían el soporte de los valores de su cultura, en un mundo dominado por mestizos, sin trabajo ni futuro: muchos empezaron a beber desmesuradamente. Vietnam El grupo étnico que tuvo, porcentualmente, más bajas en la guerra de Vietnam fue el de los indios. Chicos jóvenes, que no tenían nada que hacer en las reservas, herederos de tradiciones guerreras, fueron enviados a la selva. Sus compañeros, que solamente les habían visto en las películas, los adoraban y les pedían que los guiaran. Los indios, que se sentían respetados por una vez en la vida, aceptaban y, en medio de la selva (ellos eran gente de pradera y espacios abiertos), “guiaban” a sus compañeros. Obviamente, eran los primeros en morir en los ataques y emboscadas. Los que volvieron, quedaron psicológicamente deshechos. Vietnam fue un golpe aún más fuerte en las reservas que en los Estados Unidos, porque destrozó a gran parte de su juventud. Movimientos políticos A finales de los sesenta y en las grandes ciudades, nacieron los grandes movimientos políticos de los indios. Son creados por los jóvenes que habían emigrado de pequeños a las ciudades o habían nacido allí. Copiaron las políticas de los movimientos de derechos civiles de los negros, y más tarde, los de acción más radical. Estos buscaban en su cultura una tabla de salvación. Actualmente, los restos del Movimiento Indio Americano tienen relativamente poca influencia en el “país indio”, pero se ha reconocido que su labor significó el despertar de la consciencia de muchos indios. Hechos como la toma de Alcatraz, y sobretodo, la revuelta de Wounded Knee, son momentos históricos en el despertar de muchas tribus. Recuperación religiosa La principal vía de recuperación y lucha de los indios se lleva a cabo a nivel religioso. La recuperación de sus tradiciones se considera una recuperación de su cultura y formas de vida. Es especialmente notable la participación de líderes religiosos en la lucha contra el alcoholismo. Casinos Son el tema estrella de la política de las reservas. Su importancia radica en el hecho que, por primera vez, las reservas tienen una fuente de ingresos que no proviene del gobierno federal. Además, significa un enfrentamiento legal, sin precedentes, entre las jurisdicciones de los estados y de las reservas. La ley de 1995 (promulgada solamente quince años después del primer casino indio) es una clara muestra de cómo el conflicto entre ambas culturas sigue vivo, y que la presión de los estados y el gobierno federal reaparecen, tan pronto como desde las reservas se realiza cualquier tipo de avance. OBJETIVOS DEL VIAJE El mito se desarrolla a partir de un acontecimiento que, con el tiempo y los pequeños cambios en su relato, se va distorsionando, sobretodo cuando el cine interviene. El objetivo de este viaje es ir a conocer el origen de los mitos del Oeste americano. Se trata de observar que hay de real y de imaginario en este grande y trágico choque de culturas. ¿Quienes son realmente los actores de esta gran proyección?. Los descendientes de los protagonistas de la historia os darán las pistas para esclarecer los hechos, que han quedado disueltos en las leyendas cinematográficas. Intentaremos descubrir la vertiente humana de este rincón del mundo, donde las dimensiones infinitas parecen la medida de todo. Pero que este descubrimiento no sea el final del mito y de los sueños que lo acompañan: deseamos que utilicéis vuestra imaginación, disfrutando y rebobinando muchas de las películas con las que creció la nuestra y más de una generación. Un objetivo característico de nuestras “Grandes Rutas” es acercarse a la historia de legendarias y antiguas rutas. Se pretende rehacer aquellos grandes viajes, visitando los escenarios que mejor describen las relaciones cotidianas, culturales y comerciales que fueron sucediendo en el tiempo. En este caso se trata de la historia del desplazamiento progresivo del hombre blanco hacia el Oeste, en un país que siempre había sido controlado por tribus nómadas. Revivir ese viaje es lo que cuenta. EL CÓDIGO DEL COWBOY
ni se necesitan libros donde escribirlas, porque solo hay media docena. La primera es el signo de Bienvenido, profundamente escrito en los corazones de la gente del oeste. Mi campamento es el tuyo, y el tuyo es mío por doquier de este país de vacas. Trata con respeto a todas las mujeres, como si fueran tu hermana. Cuida de cualquiera que te encuentres, y no llames nunca “señor” a un cowboy. Cierra las puertas de los pastos siempre que pases por allí, y toma el todo por el todo. Se tan duro como te plazca, pero nunca gastes mala leche. Habla directo, tira directo; nunca rompas tu palabra a un hombre y a un caballo. El plomo siempre mata a una serpiente de cascabel; no subas a un caballo exhausto. No se necesita ni ley ni pedigrí para vivir lo mejor que puedas. ¡Estas pocas leyes son las que necesita un cowboy y…un hombre!
AL OESTE DEL MISSOURI… …el cielo es inmenso y los pueblos son pequeños. …el almuerzo es a las doce y la cena justo al anochecer. …hay dos tipos de carreteras: pistas de tierra y de barro. …posiblemente estés muy lejos de una torre repetidora de telefonía móvil. …las gorras son gorras y los sombreros, sombreros. …las distancias se miden en las horas que empleas en llegar de un lugar a otro. …es la tierra de la carne de buey. …hay suficiente espacio, para que todos puedan tener su nombre en el mapa. …seguramente conoces a todos los que te cruzas en la carretera. …se marcan con hierro los rebaños. …no hay anuncios que te impidan ver el paisaje. …una cosa con cuatro ruedas ya es un coche. …hay más vehículos y animales que personas. …los greens de los campos de golf están llenos de arena. …viven los bisontes. …llueve poco pero la lluvia es muy apreciada. …una parte del viejo oeste aún vive. …siempre puedes ver el cielo. …hay todo tipo de personajes, y todos tienen alguna historia que contar. …siempre hay café preparado.
EL GRAN SUEÑO AMERICANO
Existen una serie de mitos que definen el carácter americano. Muchos de ellos tienen su origen y su representación más evidente en el oeste americano. De forma muy resumida, estos son los mitos que definen el carácter americanos (especialmente en los estados que visitaremos), es decir, la imagen de lo que muchos americanos creen ser: Pioneros Son aquellos individuos que, sin ayuda de nadie (y menos del gobierno), se abren camino en la vida llegando más lejos, asumiendo su propio riesgo. Abren camino a otros menos arriesgados. Este espíritu fue el que llevó a los colonos desde la costa este hasta el oeste del Missouri y les permitió resistir todas las dificultades con las que tuvieron que enfrentarse. No deben nada a nadie, más que a su propio esfuerzo. Avance de la civilización Las tierras donde ahora viven, antes de su llegada eran yermas, pobladas por “salvajes” que no sabían utilizarlas. Ahora todos pueden vivir en paz y prosperidad, porque a través de los pioneros, se instaló allí la “civilización”. Lucha El mundo es un paraíso. Se debe luchar y trabajar para conseguir sus frutos. Esfuerzo, responsabilidad y trabajo son elementos indispensables que definen al pionero y a la civilización que viaja con él. “American Dream” (debe pronunciarse en inglés) Todas las dificultades pueden ser superadas si se cumplen los requisitos y se tiene un espíritu de lucha (de pionero). El bienestar está al alcance de quien trabaja responsablemente. El oeste Siempre hay otra opción, la posibilidad de alcanzar un objetivo lejano. Es el espíritu de superación constante, la motivación para seguir trabajando. Alerta: estos son estereotipos que debemos utilizar como modelos para entender la sociedad americana en el oeste del Missouri. Pero no significa que todos sean así y respondan plenamente a esta descripción. No debe confundirse el mito con la realidad (mucho más compleja que el mito). RECOMENDACIONES Vamos al Oeste, pero nosotros vamos con todas las ventajas que supone viajar por los Estados Unidos. No se necesita visado para entrar en el país, solamente el pasaporte vigente. Lo que es indispensable, sobretodo, son los dólares $ o cheques de viaje, las tarjetas de crédito también son muy útiles. Os recomendamos ropa y calzado cómodos, también es necesario abrigarse un poco, pues en la zona que visitamos empieza a hacer frío en esta época del año.
Finalmente, una obvia puntualización: no nos hacemos en absoluto responsables del resultado del viaje que no sea organizado por nosotros. La información es pública, desde el momento que la ofrecemos en nuestra página web. Pero para aquellos que creemos que organizar un buen viaje exige oficio y profesionalidad, a los amateurs sólo les podemos decir: ¡que tengas suerte, forastero! Aunque yo de tí, no cruzaría la orilla izquierda del Missouri. FILMOGRAFÍA El cine es una fábrica de mitos. Así pues, estamos convencidos que este viaje no se habría planteado nunca, sin la aparición de algunas producciones del cine americano y películas del género “western”. Por este motivo, añadimos una lista (que podría ser mucho más larga) de películas que han reflejado y creado muchos de los mitos del “salvaje Oeste”. Pequeño Gran Hombre Protagonizada por Dustin Hoffman, es posiblemente una de las cintas que mejor ha contado la historia del choque de culturas. Muchas escenas son una parodia genial de muchos de los mitos del Oeste. El momento esencial de la película, cuando el abuelo cheyenne decide que le toca morir. Un detalle importante a favor: también hace reír a los indios. Atardecer Cheyenne Un clásico que nos narra el éxodo de los Cheyenne, con enfermera y soldado que, más o menos, favorecen a los indios. Excelente ejemplo de tragedia del Oeste, con los indios aceptando su destino. Los Comancheros Con John Wayne, se trata del mito en su estado más puro. En una escena, le preguntan a John Wayne: ¿cómo reconoces si un indio es bueno o malo? Responde: lo verás rápidamente. Detalle: el indio, supuestamente bueno, les pregunta si tienen alcohol. En general, cualquier película de este actor sirve para describir los mitos que actualmente existen sobre el Oeste. La escena en el rancho de sus amigos, cenando, es un excelente retrato del paraíso del pionero. Murieron con las botas puestas Justificación del sacrificio de Custer, que es elevado, a nivel cinematográfico, a la más alta de las categoría míticas. En pocos casos historia real y película son tan divergentes. Un hombre llamado Caballo Un poco de antropología aplicada al cine, eso sí, presentando ceremonias sin ningún tipo de explicación, que la sangre ya habla por si misma. La leyenda de la ciudad Sin Nombre Divertida parodia sobre el mundo de los mineros, mormones, y, en general, sobre la vida en la frontera. ¡La canción es, por si sola, todo un mito!. Jeremias Johnson Los tramperos en su estado más puro: soledad, lucha y, al mismo tiempo, respeto por los indios, añadiendo la dureza del invierno. Sin perdón Excelente, un juego constante con muchos de los mitos del Oeste. Bailando con lobos El oeste y los indios desde el punto de vista de un americano de la costa este o de California. Su protagonista, en medio de la guerra y la destrucción en la que vive, consigue huir hacia el paraíso, donde existe gente que aún no han sido contagiados por la perversión del hombre blanco. Eso sí, al final, huye para protegerles. La casa de la pradera Ya lo sabemos, no es una película, pero como decía Ronald Reagan, era la mejor representación de la familia americana y sus valores. Esta serie retrata mejor que nadie los valores de los pioneros. Estas son algunas de las películas que recordamos, y es en la memoria, de la nuestra y otras generaciones, donde se han instalado muchas de sus imágenes, creando así el mito del Oeste y de todos sus protagonistas. Hay una infinidad de buenas películas que nos ayudarían a entender mejor este rincón del mundo, pero... ¡lo dejamos para la próxima sesión!. Para volver a la primera página del texto, haga click aquí. ME INTERESA ESTE VIAJE... * Número de personas. 2 - Le confirmamos los datos Realiza el pago del resto del viaje en las fechas indicadas. |
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Agama Taller de Viatges s.l. Consell de Cent 347, principal 2a 08007 Barcelona T. 932157320 info@agama.net GC 928 CIF: B62216346 Reg. Merc. Barcelona Tomo 32555, Folio III, Hoja B215251 Incripción I |